Brian es controlador de aparcamiento y más de una vez ha puesto unas cuantas multas al lado de aquella casa de masajes oriental. Queriendo probar sus servicios, pensó que podrían llegar a algún acuerdo que hiciera a todos felices. Jessica Bangkok, la madame, sabía que muchos de sus clientes había recibido multas de aparcamiento y entendió enseguida lo que Brian quería. Le ofreció un servicio doble a mitad de precio. Ella misma en compañia de Taylor Kiss se encargó de todo, de jugar con su polla bajo la ducha, de divertirse en el jacuzzi con ambas y de deleitarlo con un masaje jabonoso a 2 cuerpos y 4 manos culminado, cómo no, en final feliz.













waoooo